Así empieza una canción de Loquillo titulada «Leyenda« que está dentro del disco «La mafia del baile», uno de mis álbumes favoritos de Loquillo.
Y es que Loquillo para mí es un «tipo» especial, alguien que lleva casi 30 años haciéndome bailar, y que aún hoy después de tantos años cuando pongo sus canciones en el coche mi hijo de 9 años tararea «Feo, fuerte y formal«.
Pese a la gran cantidad de aplicaciones que hoy en día tenemos disponibles en la red, el desarrollo de aplicaciones continúa siendo hoy en día una labor muy «típica» dentro del sector de la informática.
Los que me conocéis sabéis que no puedo parar quieto, que mi cabeza no para de dar vueltas y de pensar en nuevos proyectos y en nuevas oportunidades de negocio
En estos tiempos muchas son las personas que deciden abrir sus negocios online con el fin de comenzar a hacer negocios en la red.
Tener la posibilidad de ir a dar una charla a universitarios realmente es un privilegio, si además te dejan hablar de un tema que te gusta y compartir con ellos tus experiencias pues la verdad ya es una autentica gozada.
Hay momentos en la vida en las que te das cuenta que hay cosas que son realmente importantes, cosas por las que merece la pena luchar y por las que cuando nos las cuentan nos sacan de “nuestro letargo” y nos hacen recapacitar.
En verano siempre “aprovecho” mis vacaciones para leer cómics, un placer que durante el año no puedo hacer.
Es una barbaridad lo rápido que va la tecnología y sobre todo en lo referente a los productos denominados de » gran consumo”.
Bucear con tubo, o esnórquel es una de las actividades que suelo practicar los meses de verano en mi querida Torredembarra, ver todos esos peces en La Antina, erizos, estrellas de mar y este año hasta pulpos mientras buceas es una auténtica gozada.
Hay momentos en la vida, donde quieres cambiar de ambiente donde conforme te vas haciendo “mayor” te apetece encontrar lugares tranquilos y acogedores donde poderte tomar una copa los amigos y charlar plácidamente mientras transcurre la noche lejos del “chunda-chunda” de los bares de “moda”.



