El Vestuario del 7

elVestuariodel7Hoy hace un año que se nos marcho Oscar, un año en el que como decía Pilar, su madre, todos estamos aprendiendo a vivir sin él.

Hoy sus compañeros saldrán a jugar a fútbol, como tu lo harías, y como todos los sábados lo harán por ti Oscar, lo harán contigo.

Ayer a última hora Victor Almansa, entrenador del Alevín preferente del Stadium Casablanca me enviaba esta carta, en la que me contaba lo que ha sido este año en el Vestuario del 7, y me preguntaba si la podíamos compartir en el blog, cosa que no había ni que preguntar, #vaporOscar.

Carta Abierta — Victor Almasa Peñas

El tiempo pasa, pero los recuerdos permanecen imborrables en el tiempo.

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El destino quiso que nos conociésemos, en una dantesca situación, sin duda alguna en la peor que recuerdo en los 28 años de edad que tengo, pues cosas impensables ocurren a diario, pero cuando te toca de cerca no hay palabras para expresar la rabia y la impotencia de lo injusta que a veces es la vida.

Todo comienza con una llamada de la dirección deportiva de Stadium Casablanca (cuando yo ya no pertenecía de forma directa al club) en la cual se me propone hacerme cargo de la plantilla que milita en primera alevín, no sin antes, avisarme y aclararme la situación tan delicada en la que se encontraba Oscar. Después de un tiempo, creí en mi obligación de ayudar al Club y a la vez, hacerme un favor a mí mismo y disfrutar del fútbol una vez más, por lo que mi respuesta fue afirmativa. Ese fue el momento donde descubrí y conocí lo que aquí llamaré el vestuario del 7”.

No entraré en detalles de tal nefasto desenlace, y lo que ello supuso para sus amigos y compañeros, aquellos que compartieron, comparten y compartirán su gran afición, el FÚTBOL. Pues el fútbol une, y “el vestuario del 7”, es unidad elevado a su máxima expresión.

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Temporada 2015/2016, nueva llamada de la dirección deportiva donde me trasladan la petición de colaboración de Michel Lou. Una parte de mi se derrumba, pues no podía imaginar que después de tal perdida, su idea sea la de estar junto al “vestuario del 7”, y de mi dependía tomar la decisión de la cual hoy no me arrepiento, y sé que actué en consecuencia, a sabiendas de que habría momentos difíciles (como así ha sido) pero me reconforta poder ayudar a unas personas que en ese momento me necesitaban. Ver las sonrisas de Michel y Pilar junto a esos niños ha sido la mayor de mis victorias en los 11 años que llevo como entrenador.

Recuerdo cuando en los inicios, para Michel todo era familiar, unas simples botas, espinilleras o camisetas de calentar olían a Oscar, lo que suponía para él un lastre emocional que poco a poco ha ido soltando. Él, siempre precavido, intenta pasar desapercibido para el “vestuario del 7” en esos momentos difíciles y yo, obviamente intento darle la mayor normalidad y serenidad para que no afecte al grupo.

Cuando su padre nombra a Oscar dentro del vestuario, el silencio se adueña, y las miradas entre compañeros se vuelven perdidas. Sólo muestran respeto. No hay nada que decir.

Dicho esto, “el vestuario del 7” es consciente de la situación que se vive, y haciendo alarde de una madurez y saber estar impecable, siempre rehúyen de decir algo de Oscar delante de su padre, para que esto tampoco le afecte a él, sino que siempre han buscado una complicidad conmigo, para saber cómo actuar, celebrar un gol, o una victoria.

Es de alabar la espontaneidad de los niños, y cada gol ha sido una dedicatoria constante al recuerdo de su compañero, dedo alzado, cada victoria ha sido fruto de una lucha sin cesar hasta el último instante del partido, como lo hizo su compañero Oscar.

Como siempre les digo a los chicos antes de un partido “los partidos hay que competirlos hasta el final, independientemente del resultado que se dé, pues en el fútbol como en la vida se puede ganar, empatar o perder, pero luchar, lucharemos hasta el final”.

Yo no conocí a Oscar, pero entre su padre y “el vestuario del 7” me han hecho conocer a la perfección como era. Sin duda alguna, engloba los valores que se buscan en Stadium Casablanca en particular, y en la vida en general.

Terminaré con una frase que tengo grabada en mi mente y que me la aplicare para el resto de mi vida, Michel me dijo, “estoy contento de poder haber disfrutado al máximo todo este tiempo de Oscar, he sido muy feliz y estoy orgulloso por eso. Disfruta tú de tus hijos cada día, no hay nada igual”.

Y así lo hare…

Firmado, Víctor Almansa Peñas.

 




 

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Una respuesta a El Vestuario del 7

  1. sofia dijo:

    Muy bonito , precioso . Oscar estsra con nosotros para siempre

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